He estado pensando en mi utilidad como ‘facilitador
de acciones de formación para potenciar las competencias personales y poder
aplicarlas en el ámbito profesional’. Y creo que este concepto, el de
‘profesional’ ha perdido su brillo. La palabra ‘profesional’ es ya una
definición vaga, algo así como: "Alguien
a quien se le paga por lo que hace...", y que se puede aplicar a
muchas profesiones. Cuando se trata de la profesión de vender, sin embargo,
creo que el término ‘profesional’ exige calificaciones mucho más estrictas.